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Este blog es para ayudar a los Cristianos que saben que no deben pagar por su Salvación pero se sienten confundidos por la mentira de un diezmo en efectivo. Es ridídulo asumir que un novio le va a pedir 10% del ingreso a su prometida. De igual manera Jesús (El Novio) JAMÁS ha pedido que Su Iglesia (La Novia) le pagara un diezmo en efectivo. No existe manera de merecer el amor de Dios sin embargo El nos ama. Tal amor es incomprensible. Solo resta humillarnos y rendirnos a El sin pretexto alguno.

miércoles, 28 de febrero de 2007

La penalidad por no diezmar Levítico 27:31

Vea este mensaje en YouTube: https://youtu.be/qpRtZj4q4S4

Hemos aprendido que el diezmo establecido por Dios es comestible, aun así, habían personas que sí traían dinero (más una quinta parte en penalidad) en lugar del diezmo al Templo de Dios.

Levítico 27:31, “Y si alguno quisiere redimir algo de sus décimas, añadirá su quinto a ello.” RVA

La palabra clave aquí es ‘redimir’; que significa volver a comprar; pagar el precio. Por ejemplo, somos redimidos por la Sangre de Cristo. Gálatas 3:13a, “Cristo nos redimió de la maldición de la ley…”

Los granjeros judíos en la Tierra Prometida podían redimir (volver a comprar) el diezmo de sus siembras y ganado con dinero, añadiéndole la penalidad de una quinta parte del valor.

En otras palabras, si un granjero deseaba retener su diezmo de grano con valor de $1,000.00, el pagaba la cantidad de $1,200.00 efectivos. [La quinta parte se obtiene dividiendo el total por 5, por lo tanto, una quinta parte de 1000 es 200.]

Tanto Dios como Moisés no deseaban efectivo, pero los que insistían en quedarse con el diezmo, lo podían hacer al costo de una quinta parte añadida al valor monetario del diezmo.

Al ser esto así, es sumamente improbable que algún Israelita deseara traer dinero al Templo, sin importar cuan rico la persona fuera. Verdaderamente le costaría mucho más el utilizar dinero en lugar del diezmo. Aun así, como podemos ver en la Palabra de Dios, sucedía que sí, habían algunos que preferían pagar la penalidad y lo hacían con el dinero en efectivo que tenían a su disposición.

¡Esto era una penalidad por haberse quedado con el diezmo y además de esto le impedía a los Israelitas el substituir Efectivo por el Diezmo!

Esta escritura (Levítico 27:31) no tendría sentido si el diezmo fuera dinero u otra forma de efectivo. Esta escritura también nos muestra (otra vez) que el dinero disponible era suficiente como para tener un diezmo en efectivo si Dios lo hubiera querido así.

¿Por qué esta penalidad? ¿Por qué permitió Moisés esta penalidad en efectivo si Dios no deseaba que el diezmo fuera efectivo?

Porque los corazones de los Israelitas estaban endurecidos.

Lo mismo ocurrió en el caso sobre el divorcio. Moisés permitió el divorcio que Dios nunca quiso. Mateo 19:8, “Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; más al principio no fue así.”

En la misma manera hay muchos corazones modernos que se han endurecido por su falta de fe en la Palabra de Dios.

3 comentarios:

Alexander Jaramillo dijo...

Mi querido hermano yo no veo diezmo aquí en esta porción que habla específicamente de lo consagrado a Dios, de lo que en determinado momento declaramos como cosa santa a YHWH.

Rev. Amós Ortiz dijo...

Sí, esto habla del diezmo. La escritura dice “Si alguien desea rescatar algo de su DIEZMO, deberá añadir a su valor una quinta parte.” Levítico 27:31Nueva Versión Internacional (NVI)

Unknown dijo...

Bien aplicado.porque es muy cierto que endurecemos el corazon.y es dificil dar.porque se trata de soltar algo.y por eso cuesta.Dios no quiere que amemos mas a nuestro.que a El y a su obra en la tierra.resumimos que el dar es cuestion del corazon.